Un nuevo colegio.
Una mudanza.
Problemas en el centro actual.
Y aparece una duda muy
habitual tras una separación:
“¿Puedo decidir yo solo cambiar a mi hijo de colegio?”
La respuesta, en la mayoría de casos, es clara:
NO.
Cambiar de colegio no es una decisión “menor”
Aunque uno de los progenitores tenga la custodia, elegir o cambiar de centro escolar forma parte de las decisiones importantes de la vida del menor.
Y eso afecta directamente a la:
- Educación
- Estabilidad emocional
- Rutina diaria
- Entorno social del menor
Por eso, normalmente requiere el acuerdo de ambos progenitores.
¿Qué tiene que existir?
Consentimiento de ambos
O autorización judicial si no hay acuerdo
¿Qué pasa si uno lo hace sin avisar?
Cambiar al menor de colegio unilateralmente puede traer consecuencias:
- Conflictos judiciales
- Solicitud de medidas urgentes
- Problemas en futuras decisiones de custodia
Porque no se trata de quién tiene “más tiempo” con el menor, sino de respetar la patria potestad compartida.
¿Y si no os ponéis de acuerdo?
Entonces decidirá un juez.
El juzgado valorará:
- El interés superior del menor
- La conveniencia del cambio
- La estabilidad del niño
- La opinión del menor (según edad y madurez)
Consejo clave
Antes de tomar una decisión importante sobre tus hijos:
Consulta. Negocia. Y, si hace falta, asesórate legalmente.
En derecho de familia, actuar impulsivamente suele salir caro.
Contacta con nosotros y te ayudaremos.
Juan Manuel Aguado Ramon.



